Ámsterdam y Copenhague: Ciudades pensadas para las personas
Ejemplos de cómo los automóviles fueron remplazados por las bicicletas
Publicado de Sep 25 2013
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Mientras que los automóviles se han convertido en el principal medio de transporte en muchas ciudades del mundo, desde mediados de la década del 70 Europa viene experimenta un boom inverso. En los últimos años, en países como Holanda y Dinamarca, los automóviles pasaron a un segundo plano y las bicicletas ocuparon su lugar. Ámsterdam y Copenhague, capitales de Holanda y Dinamarca respectivamente, son ejemplo de ciudades hechas para los seres humanos, pensadas para ofreces espacios públicos dando más importancia a las personas que a los automóviles.

En los últimos 40 años, en Copenhague, capital de Dinamarca, las autoridades decidieron cambiar el sistema de transporte e iniciar con la transformación de los espacios públicos generando más vías para el uso de bicicletas. Hoy, el 50% de todos los habitantes utilizan este vehículo para transportarse todos los días al trabajo o a la escuela. En Copenhague se enseña con el ejemplo ya que el 63% de los miembros del Parlamento danés, que se encuentra en el centro de la ciudad, también viajan en bicicleta.

Otro ejemplo es Holanda, un país pequeño pero con un alto nivel de desarrollo económico, sin embargo, es el país con mayor concentración y uso de bicicletas en el mundo. En Ámsterdam, capital de Holanda, la bicicleta se ha convertido el medio de transporte idea e imprescindible para movilizarse, aquí más del 40% de los viajes urbanos se realizan en bicicleta. Hay carriles y señales de tráfico y medidas de seguridad diseñados especialmente para el uso de bicicletas.

¿Cómo lo hicieron?
El ciclismo ha sido siempre muy popular en ambos países europeos. Sin embargo, desde la década de 1960 la propiedad y el uso de automóviles aumentó significativamente y el empleo de la bicicleta decayó hasta alcanzar un mínimo histórico en 1978. Las ciudades comenzaron entonces a luchar contra la congestión, la contaminación del aire, el deterioro de la calidad de vida y el alto número de accidentes de tráfico. Como resultado, los gobiernos decidieron aplicar una amplia gama de medidas que promocionaran los desplazamientos en bicicleta y a pie, con el fin de reducir el tráfico.
Las medidas incluyeron:

• Reducir el acceso de automóviles hacia el centro de la ciudad y crear zonas libres de tráfico rodado;
• Encarecer el estacionamiento en el centro de las ciudades;
• Construir carriles para bicicletas y reducir el espacio vial destinado a los automóviles;
• Facilitar el ciclismo mediante la planificación de la red para bicicletas, diseño de carreteras, señalización, estacionamiento y cumplimiento de la normativa;
• Reducir la velocidad máxima en la mayoría de las vías urbanas a 30 km/h o menos;
• Promover la bicicleta para fomentar su uso y desalentar el empleo del automóvil.

Con las medidas tomadas, el uso de las bicicletas aumentó. En el año 1975, 25% de todos los desplazamientos no peatonales se realizaban en bicicleta; en 1995, este porcentaje había aumentado a 35%. También se consiguió mejorar la seguridad de la bicicleta, y los accidentes de tráfico mortales pasaron de 3.200 en 1972 a 700 en el año 2010.

En una encuesta realizada entre todas las ciudades de la Unión Europea, Copenhague resultó como la ciudad más feliz de Europa. Los ciudadanos de la capital danesa son los que más felicidad dicen poseer. Mucho de esta felicidad se debe a las recurrentes transformaciones que ha pasado esta ciudad, convirtiéndola en una ciudad bastante sostenible, limpia, pensada y proyectada para las personas.

Mira aquí el video de ambos ejemplos

Escribe: Susan Cornejo